¿Son los resultados la única medida del éxito?

Nos guste o no, la mejor forma de medir el éxito de los profesionales o de las instituciones, sean estas un equipo, una empresa o un país, es por sus resultados.

Para uno en particular, el mayor logro está en saber que diste todo. Que te atreviste. Que te arriesgaste. Que hiciste todo lo que pudiste. Que diste lo mejor de ti…

Pedirle a otra persona que valore y recompense nuestro esfuerzo por encima del resultado obtenido, es poco realista.
Para el resto del mundo, uno logra o no logra, un objetivo. Uno gana o no gana una competencia. Uno incrementa o no incrementa el valor de una empresa. Son mediciones duras. Importa poco si fue por suerte. Importa poco si no se logró pero estuvimos cerca. No importa si trabajamos muy duro. Lo mismo aplica en el caso contrario. Sea si lo conseguimos por suerte, si fue con las justas o si se logró sin mayor esfuerzo. El resto del mundo valora cuando logramos algo. El mundo premia y reconoce los resultados buenos, los resultados extraordinarios. Es la forma más práctica y racional para medir el éxito.

Pero hay algo fundamental en relación al logro de resultados. El principal punto a considerar en mi opinión, es si estos resultados son eventuales o son sostenibles en el tiempo.
Hay muchos casos de empresas que logran resultados a costa de destruir valor a futuro. Y eso tiene que ver muchas veces con la forma en que se mide y/o se incentiva a sus ejecutivos. Estos son Líderes que solo administran el corto plazo. Que solo buscan salir bien en la foto. Que están pensando en sus bolsillos y no en su institución.

Por otro lado, hay gente que crea valor a través de generación de resultados que son sostenibles. Resultados que impactan en el mediano y largo plazo. Resultados que nos agregan valor como personas o instituciones. Estos son los verdaderos Líderes del cambio positivo. Los Líderes que transforman empresas y las potencian en el tiempo.

Por supuesto que, en periodos largos de tiempo, es mucho más fácil y simple, observar y reconocer de lo que cada uno fue capaz o no. El problema es que normalmente tenemos que evaluar resultados específicos que se dan en periodos relativamente cortos. En algunos casos, como puede ser para un deportista, la principal medición tiene que ver con competencias que pueden tomar segundos, minutos o como mucho horas. En el caso de las empresas, las mediciones más importantes tienen que ver con el desempeño de los principales indicadores financieros, sean mensuales, trimestrales o en el mejor caso anuales. Pero en todos estos casos, para poder evaluar cómo progresamos, debemos medir y evaluar permanentemente los indicadores relacionados con las transformaciones y/o los cambios que debemos realizar para mejorar nuestras competencias o ventajas competitivas.  Esto permite evitar sorpresas y además anticipar nuestro posible resultado. Si sólo medimos el resultado final de un evento en particular, caemos en el riesgo de dejarnos llevar por acciones de corto plazo para mejorar ese resultado y no nos enfocamos en evolucionar y crear valor a largo plazo.

 

En el caso de uno mismo, sea a nivel personal o como Líderes, también es clave enfocarnos en el progreso que vamos haciendo. Cómo nos hacemos mejores. Cómo logramos ventajas competitivas. Cómo vamos construyendo el camino que nos ayudará a lograr un resultado.   Pero la gran diferencia es que más allá de cómo nos valoren, la mayor satisfacción viene de uno mismo. Es nuestra propia conciencia. Es esa voz interior que tiene cada uno de nosotros. Ese sentimiento al que nunca podemos engañar. Es saber que dimos lo mejor.
Habrá algunas veces que, aun habiendo ganado, sabremos que pudimos dar más. Habrá otras veces que, aun habiendo fracasado en alcanzar un resultado, sabremos que dimos todo y que difícilmente hubiéramos podido hacerlo mejor. ¿Como saber que estamos dando lo mejor de nosotros?
Nadie mejor que uno mismo para saber si está haciendo lo necesario. Para saber si tenemos una visión clara de lo que queremos lograr. Para saber si estamos desarrollando las capacidades necesarias para lograr nuestra visión. Para saber si tenemos el foco y la determinación para priorizar, superar barreras y encontrar la forma de lograr que las cosas ocurran. * ¿Quieres lograr objetivos que parecen imposibles? La clave es la determinación

Para cada uno de nosotros, saber que dimos los mejor, que hicimos todo lo que estaba a nuestro alcance para lograr un objetivo, es incluso mucho más importante que lograr un resultado en sí mismo. Para el resto del mundo no. No pretendamos que otros puedan ver o entender lo que solo cada uno de nosotros puede ver en su interior. Por eso para los demás, lo único que cuenta, son los resultados.

Como Líderes debemos asegurarnos, que además de los objetivos de un periodo, medimos los progresos que hacemos en cada una de nuestras capacidades estratégicas. Debemos  identificar a las personas de nuestro equipo que nos ayudan a desarrollar fortalezas. A las personas que hacen la diferencia porque mejoran nuestras  competencias y ventajas competitivas. A las personas que crean valor y consiguen resultados sostenibles que incluso se potencian en el tiempo.

Como individuos debemos saber, que debemos enfocarnos cada día a ser mejores en todo lo que hacemos y que no hay mayor reconocimiento para uno mismo que saber que dimos todo.

Definiendo los factores críticos de éxito: enfócate en tus fortalezas y actúa coherentemente

Cuando las empresas definen sus prioridades estratégicas enfocadas en sus fortalezas y actúan coherentemente, logran mejores resultados. Parece evidente, pero hay muchas empresas que no lo hacen.

Cualquier estrategia exitosa busca obtener el mayor provecho posible de las fortalezas con las que se cuenta. Por ello, es importante reflexionar y entender cuáles son esas capacidades que nos diferencian de nuestros competidores y que pueden ser consideradas fortalezas. En esta reflexión, debemos incluir capacidades que aún cuando parezcan menores puedan ser aprovechadas para la coyuntura actual.

En un articulo de Harvard Business Review, titulado The Coherence Premium, escrito por Paul Leinwand y Cesare Mainardi, se reafirma la importancia de estos conceptos.

“La verdad es así de simple, y sin embargo es increíblemente difícil de internalizar. De hecho, es la empresa rara la que se enfoca en “lo que hacemos mejor que nadie” al tomar cada decisión operativa en cada unidad de negocio y línea de productos. Más raro aún es la compañía que ha alineado sus capacidades internas de diferenciación con la posición correcta del mercado externo. Llamamos a tales compañías coherentes.”

Y continúa diciéndonos:

“La mayoría de las empresas no pasan  la prueba de coherencia porque prestan demasiada atención al posicionamiento externo y no lo suficiente a las capacidades internas. Sucumben a la intensa presión por el crecimiento de primera línea y persiguen negocios en mercados donde no tienen la capacidad para mantener el éxito. Incluso en el modo de contracción, cuando las empresas se reducen y tratan de sacar más de la ejecución, la mayoría de las estrategias no prestan suficiente atención a las capacidades. La reducción de costos, por ejemplo, suele ser un ejercicio general, en lugar de una reasignación de recursos. En la mayoría de estas empresas, la estrategia y las capacidades se tratan como temas separados”.

En resumen, lo que nos sugiere ese artículo es que la estrategia debe alinear las capacidades que constituyen en sí mismas las fortalezas de una empresa, con las oportunidades correctas del mercado.

Por otro lado, la coherencia de una empresa debe darse de arriba hacia abajo. Los líderes, empezando por el presidente de una empresa, deben actuar siempre coherentemente. Lo importante no es lo que dicen, es lo que hacen”.

Las personas se sienten mucho más comprometidas y motivadas cuando existe coherencia entre lo que sus líderes les piden hacer y los fundamentos de la organización. La coherencia genera armonía y estabilidad. Es el alineamiento entre la cultura organizacional y las creencias de las personas.

Por otro lado, la falta de coherencia puede ser muy perjudicial. Hay instituciones que, teniendo extraordinarias ideas y conceptos que difunden vigorosamente, tienen problemas serios de reputación.

Resulta que estas instituciones, tanto en su gobierno corporativo como en el trato a sus empleados, y en la atención a sus clientes, hacen muchas veces lo opuesto a lo que dicen.

No sólo no tienen coherencia, sino que generan un sentimiento de falta de integridad y de valores. Problemas, que afectan la imagen y la reputación de estas Instituciones, por lo cual, los clientes, socios de negocios y proveedores dejan de creer en ellas. Incluso el propio personal, incluyendo en muchos casos a los mismos directivos, pierden por completo la confianza en la empresa.

Resolver los problemas de reputación toma mucho tiempo y requiere de un nuevo liderazgo. Aún cuando demande algún esfuerzo, es mejor mantener la coherencia de todos nuestros actos que tener que lidiar con problemas de reputación.

Ghandi Coherencia

¿Qué debemos hacer?

Como líderes, lo primero que debemos hacer es asegurar que toda nuestra organización entiende claramente quienes somos y hacia dónde vamos. Para ello, debemos tener claramente definidos los fundamentos principales que debe tener una organización.

¿Cuáles son estos fundamentos?

Algunos de los fundamentos más importantes para una empresa son los siguientes:

  • Propósito
  • Valores
  • Vision
  • Objetivos
  • Politicas
  • Estrategias

De estos fundamentos se desprenden los Factores Críticos de Éxito (FCE), que son nuestras prioridades estratégicas y representan el cómo al ser ejecutados adecuadamente, nos permitirán evolucionar favorablemente y ser exitosos como empresa.

FCE, Fortalezas y Coherencia

Si fuera necesario modificar los fundamentos y/o en particular los FCE, es clave vincular a la alta dirección. Estamos hablando de los líderes y/o las personas más influyentes que representan a cada una de las áreas de la Organización. Es recomendable realizar esta tarea a través de un workshop o taller presencial.

Los participantes, interactuando entre ellos y como parte del equipo responsable de esta tarea, deben validar los fundamentos y  terminar definiendo los FCE de la empresa.

Estos FCE deben  tal como se mencionaba en el articulo anterior, considerar las fortalezas de la empresa,  que a su vez deben estar alineadas con las oportunidades del mercado existentes.

Ya sea que hubiera sido necesario modificar los fundamentos o no, una vez que los FCE, o sea nuestras prioridades estratégicas, están  claramente definidos, tenemos que asegurarnos que son transversales a la organización. Y sobre todo, que cuentan con el apoyo y la colaboración de todos los líderes de la empresa. De forma que se puedan ejecutar de la mejor forma posible; a través de acciones concretas, responsables, fechas y KPI que deben ser reflejados en los objetivos específicos de cada una de las áreas de la organización.

Pueden encontrar mayor detalle sobre estos últimos conceptos en el artículo 3 ideas para mejorar la Ejecución de Proyectos Estratégicos.

Adicionalmente, estos FCE deben comunicarse y reforzarse en el tiempo. Una forma de hacerlo es premiando públicamente los comportamientos que contribuyen al éxito de los mismos. (una vez más la importancia de la coherencia).

También es importante tomar las acciones correctivas necesarias cuando los comportamientos de algún área o persona no estén alineados con alguno de los fundamentos de la empresa. Estas acciones correctivas pueden ser de capacitación o punitivas, según el caso lo amerite.

Por último, es muy importante asegurar que todos los líderes de la organización, empezando por los de mayor nivel, no solo son el ejemplo, sino que son activos promotores de la Coherencia que debe existir entre cada uno de sus actos y los fundamentos y FCE de la institución.

Las empresas que se enfocan en sus fortalezas y actúan coherentemente tienen un equipo más motivado y más comprometido. Un equipo más motivado y más comprometido, logra que sus clientes estén más satisfechos con nuestros servicios y nuestra empresa. Tener clientes más satisfechos, nos ayuda a lograr mejores resultados financieros y un mayor valor de nuestra marca.

Mundial Rusia 2018: las lecciones que nos dejan la selección y la barra peruana

¿Por qué a pesar de haber perdido los dos partidos jugados, todos los medios hablan positivamente de Perú?

De acuerdo a un artículo de BBC Mundo, “puede que el Perú no haya ganado ningún partido hasta ahora, pero triunfó por goleada en las graderías y calles de Rusia. Hinchas de otros países, voluntarios que trabajan en los estadios y comentaristas deportivos resaltan el enorme entusiasmo que los aficionados peruanos llevaron a la Copa del Mundo”.

“Nunca había visto nada igual en un Mundial”, dijo el comentarista de ITV, Lee Dixon, durante el encuentro en el que la ‘blanquirroja’ fue derrotada por la selección francesa 1-0 este jueves.

Personalmente, he tenido la suerte de vivirlo directamente en Rusia y poder sentir esta inmensa sensación de orgullo que nos ha dejado este mundial a muchos peruanos.

Al leer varios artículos, incluyendo algunos escritos desde la tristeza de ser prontamente eliminados, me topé con una pregunta que me pareció muy interesante:

“A este Mundial no llegamos para ser el tercer país eliminado. ¿Para qué llegamos, entonces?”, se plantea el periodista y escritor Daniel Titinger en el artículo publicado por el New York Times.

Cuando le hice esta pregunta a mi hija, después de varias lágrimas y todavía con la pena de haber perdido con Francia, ella me dijo: “Siempre recordaré lo que sentí cuando cantamos el himno en el estadio: la fuerza con que se escuchaba, ver a nuestros jugadores y nuestra bandera gigante en el campo de juego y especialmente poder compartir con todos los que estábamos allí esa sensación de estar todos unidos y ser más peruanos que nunca”. ¡No puedo estar más de acuerdo!

Haber llegado a este mundial nos ha permitido ganarnos el respeto, la admiración y especialmente el cariño de la opinión pública a nivel mundial.

Haber llegado a este mundial nos ha permitido sentir el orgullo de ser peruanos, algo que no siempre aflora con tanta fuerza. Como mencionó un buen amigo, “el fútbol es algo más que patear una pelota. El fútbol es amistad, solidaridad, ayudar, muestras de cariño y mil cosas más”.

¿Qué lecciones nos deja esta selección?

  • La importancia de generar confianza
  • Balance entre el corto plazo y el largo plazo
  • Cultura de respeto, hacer las cosas bien y actitud positiva

La importancia de generar confianza

Parece fácil, pero usualmente no lo es. Lograr que los dirigentes, el equipo y la afición estén unidos en torno a un ideal sólo se puede lograr cuando se genera un ambiente de confianza y de motivación para lograr un objetivo de trascendencia. Del objetivo inicial de clasificar al mundial a lograr cambiar nuestro fútbol desde las bases para tener buenos resultados en forma sostenida, hay todavía mucho que hacer. Pero lo importante es que hoy, tanto dirigentes, como jugadores y aficionados, creemos que es posible.

Lo mismo sucede con una empresa. Es importante tener un propósito, objetivos y prioridades estratégicas que permitan que tanto la alta dirección, los gerentes y los empleados estén alineados. Y es aún más importante lograr la confianza de los clientes o las personas que usan nuestros productos o servicios. Debemos lograr que crean en nosotros, que sean nuestros fans, que quieran seguir con nosotros aun cuando puedan haber tenido algún problema eventual.

Balance entre el corto plazo y el largo plazo

Es fundamental enfocarse en ganar cada partido que viene con la finalidad de lograr el objetivo de clasificar o ganar un campeonato. En una empresa debemos tener acciones específicas diarias o semanales que nos permitan ejecutar exitosamente nuestros proyectos y lograr, o si se puede exceder, nuestras metas del año.

Pero el mundo no termina allí. Para nuestra selección es importante realizar una planificación de largo plazo y desarrollar estrategias que nos ayuden a seguir fortaleciéndonos y evolucionando para tener un equipo aún más fuerte y volver a clasificar al próximo mundial. En cualquier empresa, el largo plazo también es fundamental. Sin importar la presión del corto plazo, es clave tener ese equilibrio. Necesitamos lograr un balance entre el tiempo y los recursos que dedicamos a nuestros objetivos de corto y largo plazo.

Cultura de respeto, hacer las cosas bien y actitud positiva

La importancia de crear esta conciencia en todos los estamentos de la sociedad, sobre lo que podemos lograr a través del fútbol, es vital para el desarrollo y la unión de todos los peruanos.

Más allá de nuestras diferencias, tenemos la oportunidad de juntos contribuir a crear un país mejor. Un país donde el respeto, hacer las cosas bien y tener una actitud positiva sean parte inherente de nuestra cultura. Permítanme extenderme un poco más en estos conceptos:

  • Respeto por las leyes y por las reglas. Respeto por las ideas que puedan ser diferentes a las nuestras. Respeto por el individuo y los derechos que cada uno de nosotros tiene, incluyendo la honorabilidad de cada persona. Es jugar limpiamente. Es respetar las decisiones del árbitro. Es una barra que, en una gran mayoría, se viene comportando en esta Copa del Mundo de forma ejemplar, por lo cual los peruanos nos hemos ganado el reconocimiento de la prensa internacional.
  • Hacer las cosas bien es acostumbrarnos a planificar. Es comprometernos con lo que nos toca hacer y hacerlo bien. Es también priorizar cuando sea necesario. Es un trabajo que viene siendo llevado a cabo por dirigentes, gerentes y el comando técnico de la selección gracias a los cuales hemos logrado la ansiada clasificación al mundial, donde a pesar de haber sido eliminados, nuestro equipo ha sido reconocido por su disciplina táctica. Es tener ya planificados partidos amistosos con Alemania y Holanda. Es haber llevado a la selección juvenil al mundial, no sólo para apoyar como sparring sino para que aprendan de la experiencia de vivir un mundial. Es seguir planificando el futuro para que podamos tener un mejor equipo el próximo mundial.
  • Actitud positiva es mantener el optimismo en las buenas y especialmente en las malas. Es estar siempre dispuesto a ayudar. Es sonreír tanto como sea posible. Es ser agradecidos. Es una afición que ha apoyado a la selección, desde cada rincón del país, a través de las redes sociales y fundamentalmente a través de una barra de gente que viajó miles de kilómetros para que nuestra selección jugara como si fuera local en cada estadio. Es una barra que no dejó de alentar a la selección aun cuando hayamos perdido dos partidos y hayamos sido eliminados tempranamente del mundial.

En una empresa, crear una cultura en la que promovemos y ayudamos a desarrollar los valores que nos permitirán integrar a toda la organización es uno de los pilares del éxito.

El respeto siempre será fundamental: respeto por las reglas, respeto por las personas, respeto hacia nuestros proveedores, socios de negocios y clientes.

Hacer las cosas bien significa ejecutar en la mejor forma posible cada uno de nuestros proyectos. Significa lograr el alineamiento y la colaboración de todas las áreas. Es tener líderes que prediquen con el ejemplo.

La actitud positiva se promueve creando un ambiente agradable y de confianza, en el que se estimule la colaboración y un adecuado balance de vida. Esto ayudará a tener gente más feliz y más comprometida. Y como empresa, nos permitirá tener mejores resultados en forma sostenida.

Como en la vida o como en el fútbol, en nuestras empresas, nada es más importante que las personas. Por eso el rol de los directivos y los líderes de una empresa es crucial. De cada uno de ellos depende que se puedan crear estas mismas condiciones que le permitieron a nuestra selección ser exitosa:

  • La importancia de generar confianza
  • Balance entre el corto plazo y el largo plazo
  • Cultura de respeto, hacer las cosas bien y actitud positiva

“Los líderes sobresalientes salen de su camino para potenciar la autoestima de su personal. Si las personas creen en sí mismas, es increíble lo que pueden lograr”
Sam Walton, fundador de Walmart y Sam’s Club

El Secreto de la Felicidad

“El secreto de la felicidad no es hacer siempre lo que se quiere sino querer siempre lo que se hace”
Leon Tolstoi

Muchos estudios coinciden en que las personas felices trabajan mejor y son más productivas. También nos dicen que las empresas donde hay más trabajadores felices tienen mejor desempeño financiero que las demás. Pasamos demasiado tiempo en el trabajo, por eso es fundamental  entender la felicidad de las personas como un elemento clave para obtener mejores resultados en nuestra empresa.

Robert Waldinger, quien es el cuarto director de un estudio sobre la felicidad que viene realizando la Universidad de Harvard desde 1938, nos dice: “No se trata de pasar más tiempo en el trabajo, sino de poner más atención en el otro, de conectar más con los otros, en lugar de dar por descontado que el otro siempre está allí.

Es difícil encontrar algo que sea más importante para una persona que ser feliz; que sentirse feliz. “Lo que encontramos es que, en el caso de las personas más satisfechas en sus relaciones, más conectadas a otros, su cuerpo y su cerebro se mantienen saludables por más tiempo“, añade Waldinger.

Se puede hablar muchísimo sobre la felicidad y cómo lograrla, pero en este articulo quiero enfocarme en tres aspectos que son continuamente destacados por diversos artículos y que pueden ayudarnos mucho a sentir esa felicidad tan deseada:

  • Balance

  • Actitud Positiva

  • Dar

El primer aspecto tiene que ver con nuestro balance de vida. Estamos hablando del balance que debemos tener para manejar adecuadamente los factores que son realmente importantes para cada uno de nosotros. Las personas solemos tener algunos factores que consideramos muy relevantes y que impactan en nuestra sensación de felicidad. Por ejemplo:

  • Actividad profesional
  • Relación con nuestra pareja
  • Relación con nuestros hijos y/o familiares más cercanos
  • Relación con nuestros amigos más cercanos
  • Actividad Artística, Deportiva o Hobby
  • Actividad Espiritual

Lo importante de lograr un balance, es que debemos cuidar de todos los factores. Es mejor que todos estén razonablemente bien, a que tengamos 3 espectaculares y uno mal. Basta que uno esté mal, siendo un factor importante para nosotros, y nos afectará en forma significativa. Por eso nuestra foco debe ser alcanzar ese equilibrio y asegurar que todos estén bien. El adecuado manejo de nuestras prioridades según las circunstancias del momento que vivimos, es la clave para lograrlo.

El segundo aspecto tiene que ver con la actitud positiva. Tiene que ver con nuestro optimismo y en cómo nos sentimos respecto a cada uno de los factores antes mencionados. En pocas palabras, es nuestra actitud al ver el vaso de agua, que puede estar medio lleno o medio vacío, de acuerdo a los ojos que lo miran. (Ver mi articulo anterior “Rodeate de gente con actitud positiva”)

El tercer aspecto tiene que ver con la importancia de dar. Usualmente tendemos a pensar en lo que queremos de la vida, sea dinero y/o bienes materiales, una promoción en el trabajo o el reconocimiento de otras personas. El dar es una parte fundamental en la vida, que no solo genera una vibra positiva que nos ayudará a lograr lo que queremos, pero sobre todo que nos permitirá sentir una satisfacción mucho mayor que cuando recibimos algo.

Y es en estos dos últimos aspectos, la actitud positiva y la importancia de dar, donde aparece uno de esos héroes anónimos, esas personas que son ejemplo e inspiración para muchos de nosotros.

Permítanme compartir una historia que pude vivir muy de cerca y que fue un verdadero ejemplo de vida para todos los que tuvimos la suerte de trabajar con Eduardo, más conocido como “Eduardito”, a quien conocí hace algunos años, cuando trabajaba como directivo en una empresa bastante grande y en mi área éramos cerca de 500 personas.

Como en muchas empresas de servicios, en este grupo había directivos, gerentes y profesionales de gran experiencia y muy buen nivel académico. Eduardito, no había tenido formación profesional y tenía más bien un rol administrativo. Era el conserje para toda el área y tenía un salario menor al de la mayoría. Ese puesto que básicamente era un apoyo para realizar recados de todo tipo, ya casi no existía en esa época, pero a nosotros nos resultaba de gran utilidad, más aún, por la extraordinaria actitud positiva y la efectividad con la que Eduardito realizaba todas las labores que se le encomendaba.

Eduardito llamó mi atención rápidamente porque se hacía querer por todos. Siempre dispuesto a ayudar. Siempre con una sonrisa. Siempre tan educado. Era uno de los principales líderes del programa de voluntariado de la empresa y le dedicaba tiempo e incluso -algunas veces- dinero de su propio bolsillo.

Incluso en los momentos más difíciles que tuvo que afrontar, como la perdida de algún ser querido, o los problemas -que a más de uno de nosotros-, nos hubiera afectado significativamente, él mantenía esa buena vibra tan característica de su persona.

Sorprendido gratamente tantas veces por esta actitud tan positiva, un día lo llamé a mi oficina y le pregunté porque siempre estaba así… y me respondió: “Es que yo siempre he tenido muchísima suerte”, soy muy afortunado por tener este trabajo, por trabajar cerca de tanta gente buena, soy muy afortunado por todo lo que me ha dado la vida”, “Por eso y porque me gusta, trato de ayudar a otras personas, para devolver de alguna forma, toda la fortuna que yo tengo”. En ese momento tuve que hacer un gran esfuerzo para contener mis emociones, tuve que disimular lo mal que me sentía cuando pensaba cómo en algunas ocasiones, me afectaba incluso me podía poner de mal humor por cosas tan triviales, que ahora súbitamente me parecían insignificantes. Eduardito, con su sencillez, su humildad y su sabiduría, me estaba dando una gran lección de vida. Vivir la vida con actitud positiva. Decidir ser felices. Ser agradecidos y dar lo mejor de sí mismo a los demás. Ser humildes y apreciar todo lo que está a nuestro alrededor.

Eduardito me ayudó a entender, que la felicidad no tiene que ver con cuánto tenemos, sino con cuánto valoramos lo que hemos logrado,  lo que tenemos y lo que somos.

Por eso es fundamental que las organizaciones  y los líderes nos preocupemos por promover un ambiente positivo que contribuya tanto a la felicidad de las personas, como también al éxito de la empresa.

Estos son algunos de los aspectos más importantes que debemos considerar para ayudar a crear un ambiente positivo en nuestra organización:

  • Espacio físico agradable.
  • Clima de confianza, respeto, trato justo, transparencia, coherencia.
  • Contratar, desarrollar y retener gente con actitud positiva.* Destacar, reconocer y promover los casos que puedan ser considerados como ejemplos a seguir.
  • Alineamiento de la organización: propósito, visión, objetivos y prioridades.
  • Foco en el cliente (externo e interno)
  • Actividades de Integración que promuevan la colaboración.
  • Oportuno y adecuado reconocimiento a los individuos y equipos que más contribuyen al logro de objetivos.

En resumen, preocuparnos por crear un ambiente agradable y de confianza, donde se promueve el balance de vida, la actitud positiva y la colaboración, nos ayudará a tener  gente más feliz y más comprometida que nos permitirá lograr mejores resultados.

¡Rodéate de gente con actitud positiva!

Winston Churchill decía “la actitud es una pequeña cosa que marca una gran diferencia”. De acuerdo a un estudio de la Universidad de Harvard, el 88% del éxito de un ser humano se debe a la actitud. En pocas palabras, la actitud es la base fundamental para todo lo que se quiere lograr.

Es muy importante tener una actitud positiva y convertirla en un hábito, uno que todos los líderes y sus equipos deben tener porque los ayudará a ser exitosos.

Diez características que usualmente tienen las personas con actitud positiva:

  • Son optimistas, sonríen a menudo y transmiten buena vibra.
  • Tratan con respeto a todas las personas (por ejemplo: saludan, piden ‘por favor’, dicen ‘gracias’)
  • Trabajan en equipo y se relacionan bien con otras personas.
  • Inspiran positivamente y motivan a otras personas.
  • Son leales, se comprometen y hacen todo lo posible por cumplir lo acordado.
  • Son perseverantes.
  • Son apasionados.
  • No importa cuánto sepan, siempre quieren seguir aprendiendo.
  • Son agradecidos y expresan reconocimiento a otros cada vez que pueden hacerlo.
  • Transmiten humildad.

Las personas que tienen estas características, son quienes hacen la diferencia. Ellos se desarrollan personal y profesionalmente. Ellos impactan en su entorno. Ellos generan un ecosistema de emociones positivas que llega a sus clientes, asociados de negocios y colaboradores. Por eso, se debe aprovechar cada oportunidad que se tiene para captar gente con actitud positiva.

Cinco momentos cruciales que nos permiten escoger a ‘nuestra gente’:

  1. Traer a alguna persona de otra área al equipo.
  2. Un proceso de contratación.
  3. Incorporación de un nuevo proveedor (socio de negocios).
  4. Cuando se tiene oportunidad de optar por un nuevo jefe o con un nuevo equipo.
  5. Desarrollo de un nuevo proyecto que involucra asociarse con otra persona.

Los líderes deben asegurarse que tienen el mejor equipo. Por eso cada vez que enfrentan un momento crucial, deben aprovechar esa oportunidad.

Contar con personas que tienen mucha experiencia y conocimiento es muy importante dependiendo del rol que se requiera cubrir, pero no es suficiente. La actitud hace la diferencia. Por eso, es importante promover comportamientos que ayuden a mejorar las relaciones humanas como parte de la cultura organizacional.

Cada vez que sea posible, hay que incorporar en el equipo a personas con actitud positiva. De esa forma, se irá creando un ambiente de armonía y colaboración que permitirá aumentar significativamente las posibilidades de ser exitosos.

Daniel Peredo: ¿cuáles son sus principales lecciones de liderazgo?

¿Cómo fue que un periodista y locutor deportivo logró el reconocimiento y aprecio de tantas personas?

Basta con ver las muestras de cariño expresadas por miles de peruanos ante su súbita partida para entender su trascendencia y su liderazgo en el mundo del fútbol.

(foto pública en Facebook de Daniel Peredo)

Si bien Daniel Peredo tenía muchas fortalezas que se podrían destacar, este artículo busca resaltar  las características más importantes que tenía como líder de opinión y sobre la forma en que se relacionaba con las personas de su entorno de trabajo.

No tuve la suerte de conocerlo personalmente, pero sí a muchas personas que eran muy cercanas a él. Peredo era una persona de principios sólidos, un líder natural que destacaba por ser muy respetuoso y honesto. Era una persona justa, que trataba por igual a los demás y se expresaba siempre con transparencia. Valores fundamentales para todo líder que quiere generar una influencia positiva en su organización y en su entorno.

Estos son algunos de los comportamientos de Peredo que pueden servir de ejemplo a los líderes:

  • Apasionado

“Yo no transmito partidos, yo transmito emociones”, dijo en una entrevista. El fútbol era su pasión y lo entendía como pocos. Un profesional que estaba siempre con la disposición de aprender y de aportar nuevas ideas en su trabajo.

Un líder debe conocer su negocio y expresar pasión si quiere inspirar a otros. 

  • Criticaba los hechos, no atacaba a las personas

Muchas veces, en circunstancias difíciles, donde los resultados no eran buenos y se vivían momentos de gran frustración, lo común y lo fácil para muchos otros periodistas y aficionados, era criticar e incluso en algunos casos insultar a jugadores, entrenadores y dirigentes. Peredo, por el contrario, expresaba sus ideas coherentemente y siempre con mucho respeto hacia todas las personas. Cuando tenía que criticar, intentaba siempre criticar los hechos y no a las personas. Criticaba la jugada, no al jugador. Criticaba alguna decisión, pero no al entrenador. Criticaba algún aspecto específico de la gestión, pero no al dirigente.

El mismo dijo alguna vez en un debate con otro periodista, “No es necesario insultar para criticar”.

Un líder debe ser coherente y liderar con el ejemplo, aún en los momentos más difíciles.

  • Positivo

Siempre con actitud positiva, siempre sonriente, sacándole una sonrisa a quien pudiera. Peredo pensaba positivamente y buscaba continuamente nuevos retos como profesional. Era una persona que inspiraba a los demás. Qué mejor ejemplo que haber contribuido, no sólo en los hinchas, pero también en los mismos jugadores, a creer en las posibilidades de clasificación de la selección al mundial. Peredo era generoso en elogiar los logros y los aspectos positivos de otras personas. Incluso cuando los resultados no habían sido buenos, siempre tenía algo positivo que reconocer.

La actitud positiva es un hábito que todos los líderes deben tener para inspirar a sus equipos a ser exitosos, aún en las circunstancias más difíciles. 

  • Generaba buenas relaciones con el equipo

Daniel Peredo demostraba auténtico interés por las demás personas, dedicando tiempo para escuchar y entender lo que era importante para cada persona de su equipo. Generaba un buen clima laboral, ayudando y logrando a que todos se sientan importantes y parte del equipo.

Mejorar la forma en que nos relacionamos en una organización tendrá sin duda alguna un efecto muy positivo en el desarrollo y en los resultados de una empresa.

  • Humilde

Era una persona humilde y eso lo hace aún más grande. Era una persona que escuchaba atentamente y respetaba opiniones diferentes a la suya, tratando de ver las cosas desde diferentes puntos de vista. Era una persona que reconocía y admitía rápidamente cuando se equivocaba. Era una persona agradecida, que trataba a las personas con cercanía, preocupándose por aprender y llamar por su nombre incluso a los chicos más nuevos que recién empezaban a trabajar con él. Peredo lograba que las personas se sientan importantes.

Un líder que actúa con humildad, mantiene una actitud de apertura para entender ideas diferentes a las propias y reconoce enfáticamente los aportes de los demás.

(foto pública en Facebook de Daniel Peredo)

Un líder que se comunica y se relaciona bien con otras personas tendrá sin duda alguna un efecto muy positivo en el desarrollo y los resultados de cualquier grupo humano.

Depende de cada uno de nosotros hacerlo, y cuando tengamos alguna duda, pensemos en ejemplos como el de Peredo, y tratemos siempre a los demás como nos gustaría que nos traten a nosotros.

¿Quieres lograr objetivos que parecen imposibles? La clave es la determinación

Estoy convencido que, para lograr cualquier objetivo, se necesitan tres cosas fundamentales:

  • Tener una visión: cual es la razón que nos mueve, tener muy claro el Objetivo que queremos lograr, tener un plan con acciones específicas y realistas, incluyendo fechas, responsables y métricas que permitan medir nuestro avance para cada una de éstas.
  • Desarrollar o adquirir las capacidades necesarias: que necesitamos para poder llevar a cabo las acciones que componen el plan anterior, que habilidades necesitamos desarrollar, que recursos necesitamos tener.
  • Determinación: El camino no es fácil cuando nos proponemos algo que sabemos nos resulta difícil.  La Determinación es el elemento clave que necesitamos para lograr el objetivo, especialmente es esos momentos donde nos puede parecer imposible.
Determinacion - saltando en las montañas
(Pixabay)

¿Qué es la determinación?

Según Carol Dweck en su libro Mindset (La Actitud del éxito), “la determinación es la disposición para perseguir objetivos a muy largo plazo y hacerlo con pasión y perseverancia”. Para saber que tan fuerte es tu determinación para lograr algo, podrías intentar responder algunas preguntas: ¿Cuánto estás dispuesto a sufrir?  ¿Es realmente una prioridad? ¿Estás dispuesto a dedicarle mucho tiempo y esfuerzo?

Desde niños, hemos aprendido sobre la importancia del trabajo. La importancia del entrenamiento, de la práctica. La determinación es fundamental para lograr un objetivo con éxito.

En los últimos años, se han desarrollado algunos conceptos de mucho valor al respecto. Malcom Gladwell en su libro Outliers (Fuera de Serie), nos habla sobre la necesidad de dedicar 10,000 horas de práctica o de trabajo, para que alguien pueda ser realmente fuera de serie en alguna disciplina.

Por otro lado, en su libro How bad do you want it? (Qué tanto lo deseas), Matt Fitzgerald nos explica, usando ejemplos fascinantes del mundo del deporte, cómo desarrollar y dominar la fortaleza mental para superar nuestros retos.

La determinación es la pasión, la perseverancia, el coraje, la resistencia, el estar dispuestos a trabajar muy duro, incluso el estar dispuestos a sufrir, para hacer realidad algo que queremos lograr.

La determinación es una actitud que tiene mucho que ver con la fortaleza mental.

La determinación es muy difícil de medirse objetivamente. De hecho, hay muy poco avance científico hasta ahora. Por otro lado, si existen muchas ideas y experimentos de lo que se puede hacer para incrementar la fortaleza mental de las personas.

¿Cómo se puede desarrollar la fortaleza mental?

Dweck nos dice que las personas que tienen una actitud de éxito, son capaces de desarrollar su fortaleza mental. Estas personas usualmente tienen cinco características que son las que debemos promover y fomentar tanto en nosotros mismos como en las personas que están a nuestro alrededor.

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Photo by @beachbumledford

Las cinco características de las personas con Actitud de Éxito:

  • Retos: Les gusta tomar nuevos retos
  • Obstáculos: Persisten para superarlos, no se rinden fácilmente
  • Esfuerzo: Ven el esfuerzo como el camino a convertirse en expertos.
  • Criticas: Buscan entender y aprender de las criticas
  • Éxito de Otros: Se inspiran y aprenden del éxito de otras personas.

Aun siendo menos talentosos que otras personas, las personas que tienen mayor fortaleza mental, logran muy buenos resultados. Incluso mejores que los que pueden lograr personas con más talento, pero con menos fortaleza mental. Por eso debemos de enfocarnos en hacer nuestras estas características. Del mismo modo que debemos rodearnos de personas que tienen Actitud de Éxito. Las personas con Actitud de Éxito, pueden seguir desarrollando su fuerza mental.

Como líderes también debemos buscar y priorizar características que tienen que ver con la fortaleza mental y la mentalidad de superación. Esto es particularmente importante cuando queremos incorporar a alguien a nuestro equipo. La idea es identificar comportamientos relacionados con esas características en los candidatos.

¿Cómo contratamos personas con mayor fortaleza mental? Pensemos en comportamientos relacionados con las cinco características antes mencionadas, cuando estemos:

  • Analizando los CV.
  • Preguntando a personas o referidos que los conocen.
  • Observando a través de algún test piloto o en las entrevistas.

Podemos tener la mejor visión y el mejor plan de lo que queremos lograr, podemos tener todas las capacidades y los recursos necesarios para hacerlo, pero cuando tengamos problemas, cuando tengamos miedo, cuando tengamos dudas, será nuestra determinación la que nos permitirá superar cualquier obstáculo y lograr nuestros objetivos. Para lograr ese éxito con el que soñamos, para poder hacer posible algo que parece imposible, necesitamos determinación.

La determinación es la actitud clave para lograr nuestros objetivos, especialmente cuando estos son difíciles de alcanzar.